Prólogo
Sinopsis
Creo de manera ferviente en el poder del empleado y en cómo los ejecutivos, junto con los que no lo son, pueden ayudar a dirigir y gobernar una empresa. Los beneficios de este poder se pueden aprovechar desde las grandes corporaciones multinacionales hasta las pequeñas empresas. Las investigaciones y los estudios de caso presentados en este libro demuestran que, cuando la propiedad es compartida e incluye a los empleados, puede no solo optimizar el desempeño de la empresa sino también mejorar vidas y crear una economía más próspera y equitativa. Dado que la propiedad del capital se está convirtiendo cada vez más en el motor predominante de la creación de riqueza, una propiedad del capital más inclusiva, en la que participan los empleados, puede ser una forma importante de responder a la creciente inequidad de ingresos que caracteriza a muchos países, en especial a Estados Unidos.
