Go negative: campaña negativa como recurso en la elección presidencial mexicana de 2024
Sinopsis
Las campañas negativas forman parte de una estrategia de promoción muy extendida y cada vez más sofisticada. Estas han recibido gran atención académica en Estados Unidos desde mediados del siglo XX, en donde durante décadas se han estudiado debates, mítines, anuncios televisivos y cobertura en medios de comunicación de las campañas presidenciales, legislativas, locales y hasta de las primarias (Lau y Pomper, 2004; Brader, 2005; Geer, 2006). Con el tiempo, esa estrategia la fueron adoptando partidos de muy variada índole alrededor del mundo, a tal grado de que en la actualidad es difícil encontrar una campaña moderna o posmoderna que no haga uso de algún recurso de ataque (Nai, 2020). Las investigaciones que abordan casos más allá del estadounidense son de más reciente desarrollo, en promedio tres décadas, y se han distinguido por su aproximación metodológica, con énfasis en estudios de caso en sistemas parlamentarios (Elmelund–Præstekær, 2010; Walter y Vliegenthart, 2010; Nai y Sciarini, 2015) y algunos análisis comparados (Walter et al., 2014). No obstante que cada vez se exploran más casos, y de que se han obtenido importantes hallazgos sobre los determinantes de la negatividad y el momento en que esta surge, el grueso de la literatura continúa centrándose en las campañas presidenciales de Estados Unidos.
